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martes, 9 de junio de 2015

ESOS BICHOS MICROSCÓPICOS QUE VIVEN EN TU CARA


Los ácaros demodex viven en la piel de los mamíferos y normalmente no producen enfermedad. Aunque en los perros existe una enfermedad cutánea producida por Demodex canis llamada demodicosis.

Nosotros, como mamíferos,  también tenemos ácaros Demodex viviendo en nuestras caras. 

No puedes verlos, pero están ahí…..  

Pero no os asustéis, estos inquilinos microscópicos no producen ningún problema grave y son prácticamente inofensivos. Son ácaros microscópicos, criaturas de ocho patas que pasan toda su vida en nuestras caras, donde comen, se reproducen y mueren

Hay dos especies de Demodex que viven en nuestras caras: Demodex folliculorum y D. brevis.
Son artrópodos, animales con patas articuladas, como los insectos, arácnidos y  cangrejos. Su condición de ácaros les convierte en parientes cercanos de las arañas y las garrapatas. 
Los ácaros Demodex tienen ocho cortas y rechonchas patitas muy cerca de su cabeza. Su cuerpo es alargado, muy similar al de los gusanos. 

Las dos especies viven en lugares ligeramente diferentes. D. folliculorum vive en los poros y folículos pilosos, mientras que D. brevis prefiere zonas más profundas, en el interior de tus glándulas sebáceas. 
La cara tiene poros más grandes y muchas más glándulas sebáceas que otras partes del cuerpo, lo que explica porque estos ácaros han elegido vivir aquí. También se les puede encontrar en otras zonas, como en la piel del área genital y de los pechos. 
D. folliculorum fue descubierto en el cerumen de una persona en Francia, en 1984. En 2014 Megan Thoemmes y colaboradores, de la Universidad de Carolina del Norte, en Raleigh, descubrieron que tan sólo en aproximadamente el 14% de la población se pueden visualizar estos ácaros. Sin embargo, hallaron ADN de Demodex en todas y cada una de las caras que examinaron, sugiriendo que todos los humanos portan demodex en su cara. 

No está claro lo que reciben de nosotros, ni tampoco lo que comen.                           “Algunas estudios señalan que comen bacterias que están asociadas a la piel”  “Otros  que se alimentan de células muertas de la piel. Y otros que su alimento es el producto de las glándulas sebáceas”.  
Thoemmes y sus colegas están estudiando los microorganismos que viven en el intestino de estos ácaros, lo cual podría ayudar a determinar su dieta. 

Tampoco se sabe mucho sobre su reproducción. Otras especies de ácaros practican desde el incesto, hasta el canibalismo sexual, el matricidio o fratricidio. Pero, hasta la fecha, parece que Demodex es algo menos extremo.  “Nunca se les ha visto comiéndose a otros de su especie”, dice Thoemmes, “aparentemente salen por la noche a aparearse y después vuelven a sus poros” 
 La hembra pone los huevos alrededor del poro en el que vive, pero probablemente no pone muchos. “Sus huevos son bastante grandes, de un tercio a la mitad de su cuerpo, lo que requiere una gran demanda energética" “Son tan grandes que probablemente pongan un huevo cada vez ya que, por su tamaño, no puedo imaginar que quepa más de uno en su cuerpo” 

Es curioso saber que no tienen ano. Pero, también producen desechos, por lo que siempre se ha dicho que al final de sus vidas “explotan” con estos desechos en su interior. Sin embargo, “esto es una exageración”, dice Thoemmes. Sí que retienen todos los residuos en su interior hasta que mueren, sin embargo, cuando esto ocurre, su cuerpo se seca y todos los residuos acumulados se degradan en tu cara. "No es propiamente una explosión, pero es cierto que todos sus residuos se acumulan con el tiempo y luego hay una gran descarga de bacterias" "No eliminan unidades discretas a lo largo del tiempo, sino que sale todo a la vez." 
Esto puede sonar terrible. Pero, sorprendentemente, parece que estos ácaros no son perjudiciales. 
Thoemmes: - "Me gustaría pensar que no nos están perjudicando de una forma detectable". "Si tuviéramos una fuerte respuesta negativa a su presencia, se estaría observando en mayor cantidad de problemas en personas" 

Con lo único que se les ha relacionado es con un problema de la piel llamada rosácea. Ésta afecta principalmente a la cara, y comienza con un enrojecimiento leve, antes de progresar en ocasiones, a un enrojecimiento permanente, manchas y sensación de quemazón o picazón. Los estudios han puesto de manifiesto que las personas que sufren de rosácea tienden a tener más Demodex. 
Pero eso no significa que los ácaros causen el problema. "Los ácaros están involucrados en la rosácea, pero no la causan", afirma Kevin Kavanagh, de la Universidad de Maynooth en Irlanda. Un estudio publicado en 2012, concluyó que la causa inicial fueron cambios en la piel de las personas. 

Nuestra piel cambia gradualmente a lo largo de los años por muchas causas, por ejemplo, debido al envejecimiento o por exposición a las variadas condiciones climáticas. Esto altera el sebo, la sustancia aceitosa producida por las glándulas sebáceas que ayuda a mantener la piel húmeda. Se cree que Demodex se alimenta de sebo, y algunos cambios en su composición pueden causar un aumento significativo de su población. "Esto provocaría irritación en la cara únicamente debido a la superpoblación de ácaros", dice Kavanagh. 
También parece haber una relación entre los sígnos de la rosácea y la gran descarga de bacterias que se liberan cuando un ácaro muere. "Cuando los ácaros mueren, liberan su contenido", dice Kavanagh. "Éste contiene una gran cantidad de bacterias y toxinas que causan irritación e inflamación." También puede estar relacionado con el sistema inmunológico, que normalmente nos protege contra las infecciones. Thoemmes dice que en personas con deficiencias inmunológicas, tales como el SIDA o el cáncer, se han encontrado poblaciones de ácaros mucho más numerosas que en personas inmunocompetentes. 
- Thoemmes: "Creo que los ácaros se han disparado debido a que está teniendo una respuesta inmune frente a otra cosa y no frente a ellos". "La rosácea es otra respuesta a eso." 

Todavía no está claro qué tipo de relación tenemos con nuestros ácaros Demodex. Podemos estar seguros de que no son parásitos que obtengan beneficios de nosotros causando daño en el proceso. 
La relación podría, en cambio, ser comensal, lo que significa que toman algo de nosotros, pero no de una forma perjudicial. Para la mayoría de personas, generalmente, son inofensivos. Pueden incluso ser beneficiosos. Por ejemplo, podría ser que eliminen la piel muerta de la cara o se  alimenten de bacterias perjudiciales de la piel. 
Pero, en en el caso que realmente quisiéramos deshacernos de ellos. ¿Podríamos? Aunque hay tratamientos frente a Demodex, no podemos deshacernos de ellos para siempre. Existe una evidencia clara de que los transmitimos entre nosotros y normalmente se adquieren por contacto con otras personas o de sábanas, almohadas y toallas." Parece que hay algo especial en nuestras caras que necesitan. Aunque los elimináramos, volveríamos a adquirirlos porque están en todas partes y quieren estar en tu cara. 
 "Se han encontrado Demodex en la piel de la mama y en esta línea, Thoemmes,. sospecha que, a través de la lactancia materna o incluso en el nacimiento, se transiten de la madre al bebé. Esto es lo mismo en la especie canina. 
También parece que nuestra especie ha portado Demodex a lo largo de toda nuestra historia. 
Thoemmes especula que podría ser "desde que evolucionamos de nuestros antepasados homínidos". Eso significaría que hemos estado llevando a estos animales desde hace 20.000 años. 
Podríamos haberlos adquirido de otros animales. D brevis es particularmente similar a una especie que vive en los perros. Los seres humanos han tenido una relación muy estrecha con los perros domésticos desde mucho tiempo, y con sus parientes salvajes, los lobos. Thoemmes sugiere que nuestros antepasados "vivieron estrechamente con ellos, con fines de caza o ese tipo de cosas", y adquirieron los ácaros como resultado. 

Además de nuestras relaciones con los animales, los ácaros podrían revelar mucho sobre nuestras relaciones con los demás. Sus genes contienen claves sobre nuestra historia. Cuando Thoemmes estudió el ADN de los ácaros, desveló que los ácaros recogidos de las poblaciones chinas eran claramente diferentes de los albergan las poblaciones del Norte y del Sur de América. Debido a que existen estas diferencias, el estudio de los ácaros podría decirnos cómo nuestros antepasados lejanos migraron por todo el planeta, y revela que las poblaciones modernas están más estrechamente relacionados. 
"Podríamos ser capaces de descifrar las relaciones humanas... como no fuimos capaces de averiguar o ver antes", dice Thoemmes, particularmente interesada en conocer cómo tuvo lugar la colonización de América Central y del Sur. "Ha habido mucha especulación sobre qué poblaciones de humanos colonizaron Brasil y la hibridación que hubo". 
Demodex también podría permitirnos asomarnos mucho más atrás en el tiempo, e investigar cómo evolucionamos. Si han vivido con nosotros durante tanto tiempo, es posible que nuestro sistema inmunológico haya cambiado en consecuencia. Estos pequeños ácaros pueden haber ayudado a dar forma a cómo respondemos frente a las enfermedades. "Estos ácaros tienen, sin lugar a dudas, un efecto sobre nosotros, así como nosotros lo tenemos sobre ellos", sostiene Thoemmes. "Podríamos estar teniendo respuestas inmunes frente a ellos, y esto podría haber tenido efecto sobre nuestra salud y sistema inmunológico". 

Por ahora, todo esto no es más que mera especulación. Pero incluso si ninguna de estas ideas da resultado, la historia de Demodex es un recordatorio de que los seres humanos son el hogar de una gran multitud de especies. 

Algunos, como los piojos y pulgas, saltan a bordo de vez en cuando, o sólo viven en ciertas poblaciones. Otros, como Demodex y los microorganismos de nuestro sistema digestivo, viven con todos nosotros durante toda nuestra vida. Nuestros cuerpos están repletos de microorganismos: componen el 90% de nuestras células. 

De todo esto podemos aprender una sencilla lección. Tú no eres solo tú: eres una comunidad andante y hablante, un ecosistema entero dentro de un solo cuerpo. 

Obtenido del  


martes, 27 de agosto de 2013

Demodicosis canina e ivermectina


La ivermectina es un fármaco empleado como antiparasitario en grandes animales, vacas, ovejas, cerdos... Pero presenta muy buena eficacia en el tratamiento de la demodicosis canina, sin embargo este fármaco no puede registrarse para su uso en pequeños animales. La razón reside en que a las dosis necesarias para tratar la demodicosis puede ser tóxico en algunas razas de perros. 


La ivermectina acaba con el parásito atacando su "sistema nervioso"y produciendo su parálisis. En los animales mamíferos existen receptores similares que podrían ser afectados, pero estos sólo se encuentran en el sistema nervioso central y el cuerpo es tan sabio que existe una barrera protectora, la  barrera hematoencefélica, que impide que ciertas moléculas puedan llegar a través del torrente sanguíneo hasta el cerebro. De esta manera las moléculas de Ivermectina no son capaces de penetrar a los vasos sanguíneos del cerebro y su empleo no suele causar problemas. 

Sin embargo, ciertas razas de perro, como collies, pastores ingleses y sus cruces pueden ser altamente sensible a este fármaco, ya que carecen de la proteína que expulsa la ivermectina del cerebro. Y en ellas su empleo podría ser letal, por ello no se puede liberalizar el empleo de esta sustancia que mal utilizada podría tener consecuencias desastrosas. En el resto de razas la posibilidad de que exista un defecto en el MDR1 (multidrug resistance gen) es altamente improbable y por ello se puede emplear este fármaco con cierta "tranquilidad" y por supuesto siempre que exista una enfermedad los suficientemente grave que justifique su uso. 

La Ivermectina está comprobada que es muy eficaz para el tratamiento de la demodicosis canina y así lo refleja el articulo de revisión publicado en el Veterinary Dermatology: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-3164.2011.01026.x/suppinfo 



Pero hay unas premisas imprescindibles antes de su utilización:
1.- Diagnóstico correcto de la enfermedad- demodicosis canina
2.- Asegurarse que el perro al que se va a tratar no pertenece a una de las razas susceptibles.
3.- En caso de pertenecer a una raza susceptible se puede realizar una prueba genética para determinar si realmente presenta mutación o no en del gen MDR1 o ABCB1
4.- Empleo exclusivo bajo prescripción veterinaria y bajo control veterinario
5.- Información detallada al propietario de las características del medicamento

Otro dato importante es el empleo de Ivomec® como marca de Ivermectina. Normalmente no acostumbramos a dar los nombres comerciales de los productos y se habla siempre de la molécula, pero en este caso es importante. A comienzos de este mes impartí unas charlas en el Congreso Internacional de Veterinaria Práctica de Buenos Aires y en el turno de preguntas unos compañeros me preguntaron si no había tenido nunca problemas hepáticos en perros tratados con Ivermectina. Yo nunca he tenido estos problemas y he tratado muchos perros con este fármaco, sin embargo ellos veían frecuentemente afección hepática. La respuesta está en el preparado a emplear, otros productos diferentes del Ivomec® pueden llevar excipientes tóxicos para el hígado de los perros. Con Ivomec nunca he observado

estos problemas en ningún perro en tratamiento. Otro factor importante es las posibles interacciones con otros fármacos, hay que ser muy cuidadoso y evitar combinar Ivermectina con otros medicamentos que se metabolicen por la vía de las enzimas del citocromo 450 o que sean sustrato de la p-glycoproteína (ej: antifúngicos azoles, ciclosporina)

Otros fármacos similares a la ivermectina son la doramectina (otra avermectina) y la moxidectina (lactona macrocíclica como las avermectinas) también eficaces frente a demodicosis canina y con los mismos posibles efectos secundarios. 

Cuadro papular de leishmaniosis: un caso clínico

Autor:  Dra. Carmen Lorente, DVM, PhD, DipECVD Anamnesis Hass es un perro mestizo de 18meses de edad y 42 kg. Desde hace 6 mese...